Osvaldo Dragún




Osvaldo “Chacho” Dragún, (7 de mayo de 1929 Entre Ríos – 14 de junio de 1999 Buenos Aires) fue un dramaturgo argentino judío, promotor de Teatro Abierto. Dirigió la Escuela de Teatro de Latinoamérica y el Caribe, con sede en Cuba y el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires.
A partir de 1981 fue uno de los protagonistas del Movimiento del Teatro Abierto, una reacción cultural contra la dictadura militar que tuvo una amplia influencia en la población.
El 1 de septiembre de 1996 se trasladó  a Buenos Aires para aceptar la dirección del Teatro Nacional Cervantes. Desde esa función organizó el Maratón del Teatro Nacional del cual participaron catorce grupos de Buenos Aires y del interior del país. Murió en 1999 ejerciendo dicho cargo y allí fue velado.

Sus obras más importantes fueron:

• La peste viene de Melos (1956)
• Túpac Amaru
• Los de la mesa 10
• Milagro en el mercado viejo (1963)
• Heroica de Buenos Aires (1965)
• El jardín del infierno (1975)
• Mi obelisco y yo (1981)
• Al vencedor (1982)
• Hoy se comen al flaco (1983)
• El amasijo (1984)
• ¡Arriba corazón!
• Volver a La Habana
• La soledad del astronauta
• La historia del hombre que se convirtió en perro

Historias para ser contadas - Osvaldo Dragún

Esta obra, compuesta por cuatro historias, (“El mono que se convirtió en hombre”, nos muestra como disminuye la libertad a medida que aumenta la civilización, y como se reduce desde la vida en una comunidad hasta que el Progreso los convierte en individuos; “Historia de un flemón, una mujer y dos hombres”, el protagonista ha perdido la libertad interior, se autoexige trabajar, presionado por las circunstancias, a pesar de la salud; “Historia de cómo nuestro amigo Panchito González se sintió responsable de la epidemia de peste bubónica en África del Sur”, Panchito no decide libremente sino condicionado por consejos ambiguos, necesidades propias y de la empresa; y “El hombre que se convirtió en perro”, no solo perdió su libertad sino también sus atributos humanos) giran alrededor del tema de la crisis de valores, nacen por necesidad de libertad. Libertad del individuo en interacción con la sociedad. Los personajes, seres comunes y humillados, no se cuestionan el sentido de lo que hacen, luchan patéticamente hasta el final con tenacidad, obrando sin ideales. La acción esta dada por el enfrentamiento con un orden superior, frente al cual el ser humano es impotente, no tiene fuerzas suficientes para afirmarse.

Osvaldo Dragún plasma en forma dramática una imagen de la existencia humana, de que el hombre es incapaz de dominar el mundo que ha creado, quien resulta mas fuerte que el, y se le emancipa y enfrenta con una independencia elemental. Un llamado de atención, una advertencia sobre la pérdida de coherencia, acerca de la situación humana.